
Mira quien llego. Estoy acá de vuelta despueis de uno tiempo sin escribir. Hoy no tive suerte pero mañana es un otro día. Espiero pueder escribir com mas voracidad.
Viajamos no final do ano para
Buenos Aires. Cidade planejada. Me gusta. Qualidade de vida, onde podemos andar de bicicleta às duas da manhã em
Puerto Madero, tomar um sorvete de dulce de leche no
Freedo, sem medo de sermos abordados. No me habia dado cuenta.
Em nuestra memória, situaciónes muy divertidas - cositas que ficam marcadas: La chica hermosa Belita y la propuesta ‘espíritu festivo’ despedindo-se dos hermanitos y muchachos con una celebración de “
Felicidad”. Pude ser que Belita tenga razón. Bueno, vamos com esa entonces.
Cidade cheia de charme e personalidade, excelentes restaurantes, cultura efervecente, muito alfajor, várias facetas. A mi me cíerra. Passeios matinais por
La Boca e Recoleta. Tardes confortáveis no bucólico
San Telmo. Noites agitadas em
Palermo.
Reveillon em
Puerto Madero, numa noite incrivelmente cheia de fuegos artificiales y unas luces de colores lanzadas por los aires. Brasileiros gritavam
“A Argentina é nossa”. No seria uma buena idea ?
El Reveillon es el momento de equilibrar la balanza. De saber que todo yin tiene su yan. De saber que no puede ser todo lindo. Es una oportunidad de oro. No la podemos desaprovechar.
Feliz Año Nuevo a todos amicos.